La composición de nuestro gel exfoliante corporal es 100% vegetal, libre de gluten, parabenos y ftalatos, libera la piel de células muertas, contribuye a su renovación natural sin resecarla ni dañarla. El poder exfoliante reside en su exclusiva formula que incluye extracto orgánico de algas, ricas en vitaminas, proteínas, minerales y antioxidantes naturales.

Las algas estimulan la circulación, aumentan la elasticidad de la piel, disminuye la flacidez y favorecen la eliminación de toxinas.

Nuestro exfoliante corporal con extracto orgánico de algas es esenciales para favorecer la regeneración celular de la piel, renovarla por completo y eliminar todas aquellas células que han envejecido.  Aplicarlo  al menos una vez a la semana,  es algo que no debemos pasar por alto si deseamos que nuestra piel esté siempre limpia, radiante y mucho más suave al tacto.

Una buena exfoliación nos ayudará para eliminar las células muertas y limpiar en profundidad la piel de zonas como el abdomen, las piernas, los glúteos, los brazos, etc.

Es aconsejable exfoliar el cuerpo con la piel húmeda, por lo que lo mejor es hacerlo en el momento de la ducha, así protegeremos la estructura natural de la piel y evitaremos que aparezcan irritaciones.

Vertir un poco de producto en tu mano y aplícalo sobre aquella zona o zonas que quieras tratar. Extender haciendo movimientos circulares suaves de forma ascendente para eliminar las células muertas y estimular la circulación sanguínea al mismo tiempo. Pasados unos minutos, puedes repetir el proceso con un  guante de crin procurando no ejercer demasiada presión.

Debes incidir en aquellas áreas más ásperas y rugosas como es el caso de rodillas, codos o tobillos. Al finalizar, retira los restos de producto con abundante agua tibia y aplica después nuestra crema hidratante con extracto de algas organicas  para contrarrestar los efectos agresivos de la exfoliación.

Además de aplicar el exfoliante corporal correctamente, es fundamental tener en cuenta que la exfoliación solo debe realizarse una o dos veces por semana según tu tipo de piel. No se aconseja hacerlo más de una vez por semana en pieles secas y, por el contrario, las pieles grasas pueden beneficiarse del tratamiento hasta dos veces en la misma semana.